PROYECTO INTEGRADO: 3ª EVALUACIÓN

¿COMO ENFRENTARNOS AL FENÓMENO DE LA INMIGRACIÓN?

Las ideas expuestas a lo largo de todo el curso me han servido para reafirmarme sobre ideas que ya tenía más o menos claras y para aportar más datos e información nuevos.
El primer tema elegido en el primer trimestre fue acerca de la historia de las migraciones.

Lo primero que hay que tener claro es que no es un fenómeno nuevo ni mucho menos, sino que ha existido desde que el hombre es hombre.
Migración no es otra cosa que una distribución de la población por diferentes motivos, a saber causas económicas, políticas o ideológicas.

En el caso de España ha habido varias formas de migración aunque actualmente sólo sea recibimientos de inmigrantes de distintas partes del mundo atraídos por la idea de una vida mejor y con más derechos y oportunidades, en el caso de los procedentes de países subdesarrollados; o como un lugar perfecto para vacaciones y todo tipo de actividades de ocio, para los procedentes de países europeos con el mismo nivel económico que España o incluso superior.

Durante otras épocas los españoles también hemos necesitado emigrar fuera por la falta de recursos que sufríamos, cosa de la que se han olvidado muchos de los ciudadanos más reticentes a aceptar el fenómeno actual.
Las migraciones se han ido produciendo por etapas según las necesidades de cada momento. Desde que se descubrió América en 1492, dicho continente ha sido de gran atracción para los habitantes de nuestro país que sin tener riquezas aquí decidían irse a “hacer las Américas”, lo que significaba ir a hacer fortuna en esa tierra aún virgen que los colonos tomaron como si fuera suya en vez de propiedad de los indígenas que habitaban allí.
Durante los años de las guerras de la independencia americanas el flujo cedió pero una vez que se consolidaron los nuevos estados se reanudó. Los principales países receptores eran Argentina, Brasil, Cuba y Méjico.
Nos podríamos remontar más atrás aún si consideramos la colonización como una especie de migración.

Desde 1830 a 1914 también se daba la emigración golondrina a Francia. Emigraban para las campañas agrícolas y volvían al año. También se produjeron migraciones hacia distintos países de África de los que ahora recibimos inmigrantes como pueden ser Marruecos, Argelia o Guinea Ecuatorial entre otros.
Otra oleada significativa de inmigración se produce con la Segunda República, pero es una migración interior del campo a las ciudades hasta que llega la Guerra Civil española en la que miles de habitantes tuvieron que exiliarse fuera de España por motivos ideológicos y políticos. Los destinos más comunes eran lugares de América y países de Europa.

La 2ª Guerra Mundial hace detener los flujos migratorios y cuando acaba, en España gobierna Franco, con su política autárquica y demás, cierra las fronteras y detiene la emigración española, (otro tanto para el dictador) en unos momentos en que España necesitaba más que nunca mano de obra.
Cuando las fronteras se abren se produce una oleada masiva a Francia, Suiza y Alemania. Los trabajadores que emigran a Europa eran mayoritariamente campesinos sin tierras no cualificados y el flujo es de salida y de vuelta. Los que volvían traían un pequeño capital que invertían en un negocio en la ciudad.

Hoy en día España es un país receptor de emigrantes. Su tasa es 4 o 5 veces mayor que la tasa media de emigrantes a Estados Unidos y ocho veces superior que la francesa.
Si lo pasamos a datos concretos podemos hablar de 5.220.600 inmigrantes en 2008. Las principales nacionalidades son:
Rumania
728.967
Bolivia
239.942
Portugal
126.651
Marruecos
644.688
Alemania
180.650
China
124.022
Ecuador
420.110
Italia
157.435
Perú
120.272
Reino Unido
351.919
Bulgaria
153.664
Brasil
115.390
Colombia
280.705
Argentina
145.315
Francia
112.349
Polonia
78.305
Argelia
51.145
Senegal
46.077
Ucrania
77.713
Cuba
50.322
Chile
45.515
R. Dominic
76.954
Uruguay
49.970
Rusia
43.615
Paraguay
66.710
Países bajos
49.222
Nigeria
36.943
Venezuela
57.679
Pakistán
46.649
Bélgica
33.827


Visto el numero de inmigrantes que recibimos al año y con algunas influencias poco profesionales y sin bases comprobadas podría surgir la idea de que todos estos inmigrantes vienen a nuestro país a quitarnos los puestos de trabajo: ¡Error!

Lo primero que hay que decir es que necesitamos inmigrantes cualificados y no cualificados.
Lo segundo es que estos puestos de trabajo no nos los merecemos más los españoles por el hecho de serlo sino que se lo darán a la persona mejor formada o más competente. También está el caso de contratar a los inmigrantes sin papeles y pagarles menos salario. Pero volviendo al tema de la necesidad de inmigrantes puedo decir que cada vez se pueden ver más médicos cubanos, ingenieros colombianos o técnico filipino y esto se debe a que en España se encuentran pocos trabajadores que estén tan bien cualificados como ellos y que además pongan menos pegas a la hora de aceptar un trabajo.
Hay estadísticas de un estudio del Anuario de la Comunicación del Inmigrante en España que calcula que se necesitaran 430.000 inmigrantes trabajadores en los próximos años, debido al envejecimiento de la sociedad española y el bajo índice de natalidad.

Esto podría contestar a la pregunta clave de esta relación de contenidos ¿Qué podemos hacer frente al fenómeno de la inmigración?
Esta pregunta se puede interpretar de muchas maneras y sencillamente la palabra primera que se me viene a la cabeza es: ACEPTARLO.
Parece sencillo pero creo que es una de las cosas más complicadas de hacer, porque hay gente que está de acuerdo con que lo que tenemos hay que compartirlo, además con mucha gente más cualificada que nosotros pero mucha otra se opone al fenómeno, y mientras estas personas pertenezcan a la clase pudiente está muy difícil en la sociedad en la que hoy por hoy vivimos.

Como casi todo lo que nos proponemos que tiene que ver con la opinión de la gente esto hay que atacarlo por la raíz, es decir por la educación. La educación es la base del pensamiento que tiene una persona adulta y si está basada en el egoísmo, la lucha por ser un “tiburón”, el racismo y un patriotismo obsesivo y confuso no podemos esperar que esta persona acepte que venga un médico de Brasil y consiga el trabajo que él también ha solicitado. Para evitar este tipo de conducta hace falta que los colegios e institutos enseñen estos valores en alguna asignatura. Ya se han creado dichas asignaturas, el fallo, la mayoría de veces está en el profesor que las imparte o el enfoque que le da a la misma.

Creo que una buena manera de conseguir que los niños españoles acepten el fenómeno (y esto lo he visto personalmente, niños que tienen un pensamiento más maduro y formado que sus propios padres gracias a esto) es mediante la integración de niños de otras culturas en las aulas de todos los colegios, lo que es complicado por la política que siguen algunos centros elitistas y obsoletos.
Aparte de introducirlos en el mismo entorno, una asignatura de ética o educación para la ciudadanía bien impartida hace mucho. En mi caso personal y en el de muchos compañeros del año pasado puedo decir que disfrutábamos en la asignatura y por lo menos yo aprendí cosas más útiles que en el resto de la educación secundaria.

Pienso, y creo que es un éxito en la mayoría de los casos, que este método hace que al convivir con personas otros países haga que los jóvenes pierdan esa grado (alto o bajo) de xenofobia. Una vez que los estudiantes hayan interiorizado eso el fenómeno de la inmigración se verá de una forma más normal y no provocará el revuelo que hoy causa.

De esta manera estos niños españoles e inmigrantes serán capaces de vivir en paz sin segregación ni discriminación por parte de ninguno de los lados.